
La Iglesia católica también ejerció la crítica contra la filosofía que parecía amenazar los dogmas religiosos, pero no se limitó a la crítica, y prohibió su lectura, comentario o estudio. El Index Librorum Prohibitorum (1559-1966) contenía nombres de autores cuyas obras estaban prohibidas en su totalidad, obras aisladas de otros autores o anónimas y también un detallado repertorio de los capítulos, páginas o líneas que debían ser cortados o tachados. La última edición data de 1948 y, aunque se siguieron incorporando títulos hasta 1961, una provisión de 1966 decretó que no se siguiera renovando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario