domingo, 1 de diciembre de 2013

Sobre la buena vida. Ciudadano Kane: Rosebud

En el libro de Ética para Amador (capítulos 4 y 5), Savater hace referencia, en torno a la buena vida, a una gran película, Ciudadano Kane (1941), del director Orson Welles.
En esta película se examina la vida y el legado de Charles Foster Kane, un personaje interpretado por Welles y basado en el magnate de la prensa William Randolph Hearst, así como en el propio Orson Welles.
La carrera de Kane en la industria editorial nace del idealismo y del servicio social, pero evoluciona gradualmente en una implacable búsqueda de poder. Narrada principalmente a través de flashbacks, la historia se cuenta a través de la investigación de un periodista que quiere conocer el significado de la última palabra que dijo el magnate antes de morir: Rosebud.
Al final, el periodista concluye que Rosebud será siempre un enigma. Especula diciendo: «El señor Kane fue un hombre que tuvo todo cuanto quiso, y que lo perdió. Tal vez Rosebud fue algo que no pudo conseguir o algo que perdió».
Al final de la película, se revela al espectador que Rosebud es el nombre del trineo que Kane tuvo cuando era un niño; una referencia a la única época de su vida en la que fue realmente feliz. El trineo, junto con los trastos de la casa, es quemado y destrozado en un horno del sótano por el personal que abandona ya Xanadu. (Fuente: wikipedia).

Como señala Savater en su libro: "Todas sus riquezas y todo el poder acumulado sobre los otros no habían podido comprarle nada mejor que aquel recuerdo infantil. Ese trineo, símbolo de dulces relaciones humanas, era en verdad lo que Kane quería, la buena vida que había sacrificado para conseguir millones de cosas que en realidad no le servían para nada. Y que sin embargo la mayoría le envidiaba" (p. 80).
 
 Final de la película de Orson Welles:
A continuación puedes ver la película completa:

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