La ética, advierte Savater, nos enseña a cómo vivir bien la vida que transcurre entre seres humanos; a que una vida realmente humana no se limita a la supervivencia.
Pero en el relato de Defoe aparece otra cuestión relevante: las diferencias y semejanzas entre lo que antiguamente se denominaba "civilizados" y "salvajes". Existen diferencias de valoración moral según la cultura o la época, pero podemos aceptar que existe una coincidencia en el plano ético: la necesidad de pensar criterios para justificar lo aceptable y rechazar lo intolerable.
En el relato de Savater aparece otro personaje, el emperador romano Marco Aurelio, que en sus meditaciones acerca de cómo debemos estimar a los demás seres humanos señalaba la importancia de comprender ("buscar su humanidad") y de considerar nuestra capacidad de imitación, de servir de modelo. Debatimos sobre la importancia de intentar comprender antes de juzgar, de cómo luchar contra los prejuicios e ideas preconcebidas acerca de las personas o sus comportamientos. Aunque comprender no tenga porque llevarnos a justificar dichos comportamientos, sino en ocasiones a condenarlos. Pero algunas personas entienden que intentar comprender ya es un signo de debilidad con el que ya previamente han juzgado y condenado.

Savater afirma, en un tono algo nietzscheano, que debemos elegir entre ser ratones que se preguntan temorosos por qué les pasará, o ser como los leones que se preguntan simplemente sobre qué es lo que harán.
Javier Aranda y otros compañeros eligen como frase para el comentario la siguiente:
"No siempre hagas a los demás lo que desees que te hagan a ti: ellos pueden tener gustos diferentes"
Señalan que la han elegido porque es una crítica a la conocida expresión "Haz lo que te gustaría que te hicieran a ti"; porque como señala también Savater, no a todos nos gustan las mismas cosas, y porque tenemos derecho a ser "raros". El profesor comenta esto último y explica las ideas de la teoría queer en relación al respeto a las minorías sexuales, un tema que está muy de actualidad en Francia, como podéis ver en otra entrada de este blog.