miércoles, 19 de febrero de 2014

Actualidad: ¿Por qué calla el mundo ante la situación de Siria?

En marzo de 2011, la sociedad siria se echó a las calles reclamando libertades y derechos. El inicio de las protestas fue seguido por una represión sangrienta por parte del régimen que acabó desembocando en un grave conflicto armado. Más de dos años después, el país vive una terrible crisis humanitaria y de derechos humanos: según datos de Naciones Unidas, más de 100.000 personas han muerto y más de dos millones de personas, un millón de ellos menores de edad, han tenido que abandonar Siria desde que comenzó el conflicto. Además, más de cuatro millones han perdido sus hogares y se han convertido en desplazados internos. El éxodo continúa, los campos de acogida en Jordania, Líbano, Turquía o Irak están al límite de su capacidad y las posibilidades de estos países de ayudar a las personas procedentes de Siria se agotan. Ambos bandos son responsables de haber cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad: han asesinado, torturado y maltratado prisioneros. Aunque la principal causa de muertes de civiles durante el conflicto armado es, con diferencia, el uso implacable por las fuerzas armadas sirias de bombardeos aéreos indiscriminados —incluso con bombas de racimo, prohibidas internacionalmente— y ataques de artillería contra zonas civiles densamente pobladas. Por su parte, los grupos armados de oposición recurren cada vez más a la toma de rehenes, así como a la tortura y ejecución sumaria de soldados, combatientes de milicias afines al gobierno y civiles que han capturado o secuestrado. Ante esta situación, la comunidad internacional debe emprender acciones para proteger a la población civil y prevenir que se cometan más crímenes de derecho internacional, incluidos crímenes de lesa humanidad. Si estas medidas se hubieran adoptado desde el comienzo de la crisis, es posible que la población siria se hubiera librado de gran parte de las violaciones y abusos graves cometidos en los dos últimos años y medio. Algunas de estas medidas pasan por un control efectivo de armas. A falta de un embargo internacional de armas, todos los Estados que suministren armas al gobierno sirio deben poner fin de inmediato a esas transferencias. Además, tampoco debe hacerse ninguna transferencia de armas a grupos de la oposición de Siria cuando exista un riesgo sustancial de que el grupo cometa violaciones graves de derechos humanos y del derecho internacional humanitario. Además, y con el objeto de que todas las partes rindan cuentas de sus actos, es necesario que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas remita la situación de Siria al fiscal de la Corte Penal Internacional, y ordene la congelación de activos del presidente Bashar Al-Asad y sus colaboradores cercanos. (Fuente: Amnistía Internacional)
 
Cuestiones: - ¿Qué es Amnistía Internacional? ¿Cuándo surgió y cuáles son sus objetivos? ¿Cómo actúa esta organización en los conflictos armados? - Localiza a Siria en un mapa y señala los actores y países que participan en este conflicto armado. ¿Qué podría hacer la comunidad internacional y no está haciendo?

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